La Cordonada 2026 / Marisol Obrador Yáñez, periodista
La región de Aysén no está conectada físicamente al gran sistema eléctrico que abastece a la mayor parte de Chile. La extensión de su territorio, las distancias y la dispersión de sus comunidades han llevado a desarrollar Sistemas Medianos, centrales locales y Sistemas Aislados para abastecer el territorio. Una estructura eléctrica marcada por las particularidades de la Patagonia, donde conviven distintas formas de generación, desafíos de continuidad y costos, junto con avances en generación hidroeléctrica, eólica y fotovoltaica. Comprender cómo funciona este sistema permite también observar sus transformaciones, las dificultades que aún persisten y las soluciones que buscan responder a las necesidades de quienes habitan la región.
La Cordonada · Territorio · Naturaleza · Carbono
La electricidad que atraviesa Aysén
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Cuando encendemos un interruptor, pocas veces pensamos en el largo camino que recorrió la electricidad antes de llegar a nuestras casas. En gran parte de Chile esa energía viaja a través del Sistema Eléctrico Nacional.
La región no está conectada físicamente a esa gran red nacional. La electricidad que abastece a sus habitantes debe producirse dentro del propio territorio mediante sistemas adaptados a una geografía única, donde extensas distancias, montañas, fiordos, canales, islas y comunidades aisladas convierten el suministro eléctrico en un desafío permanente.
Precisamente esa realidad fue reconocida en la Política Energética Región de Aysén 2050, publicada en 2018, que identifica a la energía como un elemento esencial para el desarrollo social y económico de la región. El documento señala que las características geográficas y climáticas de Aysén exigen aprovechar los recursos locales, asegurar que la energía llegue a todos sus habitantes y fortalecer la educación energética. Además, plantea la necesidad de desarrollar sistemas adaptados a las particularidades del territorio para garantizar un suministro seguro, eficiente y de calidad.
Por eso, hablar de electricidad en Aysén no significa hablar de una sola red ni de una única realidad. Significa hablar de distintos territorios y de diferentes maneras de acceder a un servicio esencial.
Dos formas de abastecer un mismo territorio
Según el diagnóstico presentado por la Política Energética Región de Aysén 2050, el abastecimiento eléctrico regional se organiza mediante Sistemas Medianos y Sistemas Aislados. Mientras los primeros abastecen las principales ciudades de la región, los segundos permiten llevar electricidad a localidades más pequeñas y aisladas, adaptándose a las condiciones propias de cada territorio.
En la práctica, esto significa que ciudades como Coyhaique, Puerto Aysén, Puerto Ingeniero Ibáñez, Chile Chico, Cochrane y Lago Verde cuentan con sistemas eléctricos de mayor capacidad y suministro permanente, mientras que localidades como Melinka, Islas Las Huichas, Villa O’Higgins, Puerto Gala, Puerto Gaviota, Raúl Marín Balmaceda y Caleta Tortel dependen de Sistemas Aislados adaptados a las condiciones propias de cada territorio.
Y aunque la forma de generar la electricidad cambia de un lugar a otro, el propósito es siempre el mismo: avanzar hacia un suministro continuo, seguro y confiable para las comunidades, sin importar su tamaño, ubicación o nivel de aislamiento.
Porque en la Patagonia mantener funcionando un sistema eléctrico no depende únicamente de la tecnología. También requiere logística, planificación y un esfuerzo permanente para que la electricidad llegue donde más se necesita.
¿Cómo funcionan estos sistemas?
Los Sistemas Medianos operan bajo normas especiales debido a que funcionan de manera independiente del Sistema Eléctrico Nacional. En la región de Aysén abastecen, por ejemplo, a ciudades como Coyhaique y Puerto Aysén y utilizan distintas fuentes de generación, de acuerdo con las características de cada sistema. La Política Energética Región de Aysén 2050 los define como aquellos «sistemas eléctricos cuya capacidad instalada de generación sea inferior a 200 megawatts y superior a 1.500 kilowatts», desconectados del Sistema Eléctrico Nacional y destinados a suministrar electricidad a clientes regulados y libres.
Junto a ellos se encuentran los Sistemas Aislados, que abastecen localidades donde no es posible conectarse a una red de mayor tamaño y funcionan de manera independiente, adaptándose a las condiciones propias de cada territorio. La Política Energética Región de Aysén 2050 señala que en estos sistemas la generación eléctrica proviene mayoritariamente de unidades diésel, con altos costos de generación y una menor calidad de suministro. Algunos son operados por empresas distribuidoras y otros por municipalidades. En determinados casos, las tarifas son acordadas entre el municipio y la empresa distribuidora, mientras que los sistemas administrados por municipalidades pueden acceder a subsidios de operación destinados a que las familias paguen la electricidad de acuerdo con la tarifa regulada de distribución más cercana a la localidad, hasta el límite de consumo establecido.
Esta estructura eléctrica también tiene consecuencias en la forma de planificar y operar cada sistema. No todas las comunidades reciben electricidad bajo las mismas condiciones técnicas ni regulatorias.
Cuando el territorio fragmenta la red
Con más de 108 mil kilómetros cuadrados de superficie y una de las menores densidades de población del país, la región de Aysén presenta condiciones muy distintas al resto de Chile. La dispersión de sus habitantes y la distancia entre numerosos centros poblados condicionan directamente la forma en que se distribuye la electricidad. Extender una sola red hacia todas las comunidades resulta técnica y económicamente complejo. Por ello, en algunos sectores el abastecimiento depende de pequeñas centrales locales, motores generadores o sistemas diseñados especialmente para poblaciones aisladas. A esta realidad se suman habitantes de sectores rurales apartados que deben recurrir a soluciones individuales y utilizar sus propios recursos para disponer de electricidad en sus viviendas.
Una región con recursos para generar electricidad
La región de Aysén posee abundantes recursos hídricos y un importante potencial para generar electricidad a partir de fuentes renovables, como el agua, el viento y la energía solar. Estas formas de generación ya tienen presencia concreta en el territorio. Entre ellas se encuentran la Planta Fotovoltaica El Blanco y el Parque Eólico Alto Baguales, ambos en el entorno de Coyhaique, que incorporan generación solar y eólica al sistema eléctrico regional.
Sin embargo, las características geográficas y el aislamiento de algunas localidades han hecho necesario mantener también generación eléctrica a partir de diésel. Garantizar el suministro, por lo tanto, no depende únicamente de generar electricidad: requiere transportar combustible donde es necesario, mantener equipos e infraestructura, disponer de personal especializado y enfrentar condiciones climáticas adversas durante todo el año.
Al mismo tiempo, avanzar hacia un sistema eléctrico más sustentable exige planificación, inversión, respaldo y una mirada de largo plazo que permita incorporar nuevas soluciones de acuerdo con las particularidades de cada territorio.
El costo de vivir lejos
Generar y distribuir electricidad en un territorio extenso, con poblaciones pequeñas y dispersas, implica condiciones muy distintas a las de los grandes centros urbanos. Las distancias, la complejidad geográfica y la necesidad de mantener infraestructura en sectores aislados hacen que la operación de los sistemas eléctricos de la región de Aysén sea particularmente exigente.
El costo ya aparecía como una preocupación relevante durante la elaboración de la Política Energética Región de Aysén 2050. En la encuesta realizada en ese proceso, más de la mitad de las personas consultadas identificó el alto precio de la electricidad y de los combustibles como el principal problema energético de la región. Se trata de un antecedente referido al ámbito energético en general, pero que permite comprender la importancia que los costos tenían para la ciudadanía al momento de elaborarse el diagnóstico.
Esta preocupación también ha sido recogida por organizaciones ciudadanas. Cristian Jaramillo Pineda, coordinador del movimiento Aysén en una sola voz, plantea que uno de los desafíos es avanzar hacia una generación eléctrica que contribuya tanto a disminuir las tarifas para los habitantes como a favorecer el desarrollo regional. Al respecto, señala: «La energía no solamente para la baja de la tarifa del residente, sino que también esto va a permitir un aumento del desarrollo de la región».
La electricidad también construye comunidad
Más allá de la infraestructura, disponer de electricidad transforma la vida cotidiana. Permite conservar alimentos y medicamentos, mantener en funcionamiento una escuela o una posta rural, facilitar las comunicaciones y desarrollar actividades productivas que serían difíciles de sostener sin un suministro continuo.
Sin embargo, el acceso y la continuidad del servicio no se viven de la misma manera en todos los rincones de la región de Aysén. Mientras los principales centros urbanos cuentan con redes de mayor tamaño, las comunidades más pequeñas y aisladas enfrentan condiciones particulares, determinadas también por la distancia, la geografía y las dificultades de acceso.
En Islas Las Huichas, Ana de la Torre Barragán, vecina del sector Estero Copa, relata que las interrupciones del suministro eléctrico todavía pueden producirse durante los temporales y que, en algunas ocasiones, la comunidad ha permanecido varios días sin electricidad mientras se espera la llegada de equipos técnicos desde Puerto Aysén para realizar las reparaciones.
Una fotografía de la matriz eléctrica regional en 2023
Los antecedentes disponibles en el tablero «Matriz eléctrica de la Región de Aysén», elaborado por el CIEP a partir de información de la Infraestructura de Datos Espaciales del Ministerio de Energía y de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), permiten complementar el diagnóstico presentado por la Política Energética Regional en 2018 con información posterior.
Según los datos de potencia actualizados a 2023, el tablero registra alrededor de 67 MW en centrales de generación eléctrica. De acuerdo con la composición que presenta, 37,8 MW corresponden a generación termoeléctrica; 24,5 MW a hidráulica de pasada; 3 MW a generación fotovoltaica y 1,8 MW a generación eólica. El mismo registro contabiliza 21 subestaciones eléctricas en la región.
Los datos muestran que, a 2023, la generación termoeléctrica concentra la mayor proporción de la potencia registrada, pero también existe una presencia importante de generación mediante fuentes renovables, principalmente hidráulica de pasada, complementada por generación fotovoltaica y eólica.
El territorio también se refleja en el tamaño de las centrales
El listado de centrales de generación eléctrica permite observar otra característica del sistema regional: la gran diferencia de escala entre sus instalaciones. La potencia de estas centrales se expresa en megawatts (MW). Un megawatt equivale a un millón de watts. Para dimensionarlo, sería como encender al mismo tiempo unas 100.000 ampolletas LED de 10 watts.
Según los antecedentes actualizados a 2023 que presenta el tablero, aparecen centrales como Tehuelche, con 11,68 MW, y Lago Atravesado, con 11 MW, junto a instalaciones considerablemente menores asociadas a localidades como Melinka y Repollal, con 1,15 MW; Cisnes, con 0,56 MW; La Junta, con 0,51 MW; Huichas, con 0,48 MW; Puerto Ingeniero Ibáñez, con 0,36 MW; Lago Verde, con 0,35 MW; y Puyuhuapi, con 0,29 MW.
Más que una simple diferencia de potencia, el listado permite visualizar cómo el abastecimiento eléctrico de la región de Aysén se ha debido adaptar a poblaciones de distinto tamaño y a las particulares condiciones geográficas y territoriales de la región.
Desafíos, avances y soluciones
La región de Aysén posee abundantes recursos hídricos y condiciones que han permitido incorporar generación hidroeléctrica, eólica y fotovoltaica a su sistema eléctrico. Aunque todavía enfrenta importantes desafíos para asegurar un suministro eléctrico continuo y confiable en todo su territorio, también existen razones para mirar hacia el futuro con esperanza. Durante las últimas décadas se han impulsado iniciativas destinadas a ampliar el acceso, fortalecer los sistemas existentes e incorporar nuevas tecnologías y fuentes renovables, buscando soluciones capaces de responder a una geografía particularmente compleja. El desafío continúa, pero también avanza la posibilidad de construir un sistema eléctrico más limpio, seguro y sostenible, que aproveche responsablemente los recursos de la región y contribuya al bienestar de las generaciones presentes y futuras.
Reconocer una solución no significa hacer propaganda; señalar un problema tampoco significa desconocer los avances. Esta nota no busca calificar como bueno o malo el sistema eléctrico de la región de Aysén, ni representar la mirada de las empresas o instituciones que participan en él. El propósito es comprender cómo funciona, actualizar la información disponible y observar el territorio tal como es: reconociendo los avances y las soluciones desarrolladas, pero también las dificultades que todavía enfrentan numerosas comunidades, especialmente aquellas más pequeñas y aisladas.
Electricidad y territorio: un desafío también ambiental
La dependencia de generación eléctrica mediante diésel en algunas localidades aisladas también plantea desafíos ambientales. Un hecho reciente ocurrió en Caleta Tortel, donde el 28 de julio de 2026 se produjo un derrame de combustible en instalaciones vinculadas a la generación eléctrica local. Distintos medios de comunicación informaron inicialmente sobre un derrame cercano a los 4.000 litros y un eventual impacto sobre el río Baker, mientras se desarrollaban las primeras diligencias para determinar sus alcances.
A través de una declaración publicada en la cuenta de Instagram de la Municipalidad de Tortel, la alcaldesa Marisela Jiménez Cruces entregó antecedentes sobre lo ocurrido. Según explicó, el derrame se produjo en tierra y se adoptaron medidas de contención para evitar la filtración hacia el río Baker, además del retiro de material contaminado y la recuperación de combustible. La autoridad vinculó el incidente con las dificultades que enfrenta el sistema eléctrico comunal y reiteró la necesidad de avanzar hacia una solución integral para la generación y distribución de electricidad en Tortel.
Este 21 de agosto de 2026, BioBioChile informó nuevos antecedentes sobre la investigación. La Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) de Aysén se encuentra indagando el hecho por instrucción de la Fiscalía. De acuerdo con la información entregada por la PDI, el derrame se estima entre 3.600 y 4.000 litros de combustible y parte habría alcanzado un arroyo conectado con el brazo sur del río Baker. Durante las diligencias se tomaron muestras de suelo y agua y se detectaron trazas de hidrocarburos. La investigación continúa en desarrollo y los resultados de los peritajes serán remitidos al Ministerio Público para establecer eventuales responsabilidades penales y ambientales.
El episodio permite observar otra dimensión del desafío eléctrico de la región: asegurar el suministro en localidades aisladas no solo exige continuidad, infraestructura y recursos económicos. También requiere sistemas capaces de disminuir los riesgos asociados a la generación, transporte y manejo de combustibles, especialmente cuando estas instalaciones se encuentran en territorios de alto valor ambiental.
Una visión hacia 2050
La Política Energética Región de Aysén 2050 plantea una visión de largo plazo: contar con un sistema energético sustentable, diversificado, con acceso equitativo, precios competitivos y una mayor participación de energías renovables y de la eficiencia energética. Para ello propone cuatro grandes ejes: energía sustentable; eficiencia y educación energética; acceso equitativo, seguridad y calidad; y fortalecimiento energético regional.
Más allá de las metas técnicas, la propuesta reconoce que el desarrollo energético debe construirse considerando las particularidades del territorio y la participación de las comunidades.
Un territorio que sigue avanzando
La Región de Aysén es una geografía inmensa y fragmentada que ha determinado la forma de vivir, de avanzar y de relacionarse con el medio. Esa misma condición ha marcado también la manera en que la electricidad se genera se distribuye y llega a sus habitantes.
Durante décadas, el territorio ha debido buscar soluciones capaces de responder a sus distancias, al aislamiento y a su diversidad geográfica. Sistemas Medianos, centrales locales, Sistemas Aislados y la incorporación progresiva de fuentes renovables forman parte de un proceso que continúa avanzando y adaptándose a las necesidades de las comunidades.
La mirada hacia 2050 plantea el desafío de seguir fortaleciendo un suministro eléctrico seguro, continuo y sustentable, incorporando tecnologías y fuentes de generación más limpias que permitan disminuir brechas y llegar cada vez a más habitantes.
Porque en una región donde la geografía ha condicionado históricamente el acceso a los servicios, cada avance en electricidad significa también acercar territorios, generar oportunidades y contribuir a una mejor calidad de vida.
Esta investigación no termina aquí. Aún queda mucho por conocer, documentar y contar sobre un territorio que continúa planteándonos nuevas preguntas.
Descubriendo un territorio fascinante.
Región de Aysén
Investigación, entrevistas y textos
Marisol Obrador Yáñez
Periodista
Fuentes consultadas
Ministerio de Energía (2018). Energía 2050: Política Energética. Región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo. 1.ª edición, 140 páginas. Documento utilizado como fuente principal para el diagnóstico y antecedentes históricos del sistema energético regional.
Política Energética para la Región de Aysén al 2050 — Ministerio de Energía
Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP). Matriz eléctrica de la Región de Aysén. Tablero cartográfico elaborado a partir de datos geoespaciales disponibles en la Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) del Ministerio de Energía y la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC). Datos de potencia actualizados a 2023.
Matriz eléctrica de la Región de Aysén — tablero ArcGIS
Ana de la Torre Barragán, vecina del sector Estero Copa, Islas Las Huichas. Testimonio recogido por Marisol Obrador Yáñez sobre las condiciones del suministro eléctrico en la localidad.
Cristian Jaramillo Pineda, coordinador del movimiento Aysén en una sola voz. Entrevista realizada por Marisol Obrador Yáñez sobre el costo de la electricidad y su relación con el desarrollo regional.
Municipalidad de Tortel (2026). Declaración de la alcaldesa Marisela Jiménez Cruces, difundida a través de la cuenta institucional de Instagram de la Municipalidad de Tortel, sobre el derrame de combustible ocurrido el 28 de julio de 2026 en instalaciones de generación eléctrica de la comuna y las medidas adoptadas posteriormente.
Fundación Terram / El Desconcierto (2026). Información periodística consultada como antecedente sobre el derrame de combustible ocurrido en Caleta Tortel y su eventual afectación al río Baker.
BioBioChile (21 de agosto de 2026). Información periodística sobre la investigación realizada por la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) de Aysén, por instrucción de la Fiscalía, respecto del derrame de combustible ocurrido en Caleta Tortel.
Nota sobre el derrame de combustible en Caleta Tortel
