La Cordonada 2026 / Marisol Obrador Yáñez, periodista
Aunque la Región de Aysén posee una extraordinaria disponibilidad de agua dulce, acceder a ella para consumo humano requiere sistemas de captación, tratamiento y distribución adaptados a una geografía extensa, dispersa y compleja. Conocer cómo llega el agua a las familias permite comprender, valorar y proteger el territorio.
La Cordonada · Territorio · Naturaleza · Carbono
Región de Aysén: la abundancia de agua no basta
Explora cómo llega el agua hasta las familias de la Región de Aysén, mira el audiovisual o descarga la publicación completa en PDF.
Abrir una llave y obtener agua potable parece un acto cotidiano y sencillo. Detrás de ese gesto existe una red de infraestructura, gestión sanitaria y organización comunitaria que muchas veces pasa inadvertida. En la Región de Aysén, donde abundan ríos, lagos, glaciares y humedales, disponer de agua segura para consumo humano depende no solo de su presencia en el territorio, sino de los sistemas que permiten captarla, tratarla y distribuirla hasta las familias.
El agua que llega a las comunidades
No todas las localidades de la Región de Aysén reciben agua potable de la misma manera. Mientras los principales centros urbanos son abastecidos por una empresa sanitaria, decenas de comunidades rurales dependen de los Servicios Sanitarios Rurales (SSR), anteriormente conocidos como sistemas de Agua Potable Rural (APR).
En Chile, estos servicios forman parte de la institucionalidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y reciben asesoría y asistencia a través de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) y su Subdirección de Servicios Sanitarios Rurales. Su funcionamiento está regulado por la Ley N.º 20.998, que establece el marco para la prestación de los servicios sanitarios rurales en el país.
Para quienes viven en grandes ciudades, el funcionamiento de un Servicio Sanitario Rural puede resultar poco conocido. En la Región de Aysén, en cambio, constituye la principal forma de acceso al agua potable para miles de personas que habitan localidades rurales y sectores alejados de los principales centros urbanos.
Actualmente, la Región de Aysén cuenta con 48 Servicios Sanitarios Rurales operativos, que benefician a cerca de 30 mil personas distribuidas en distintas localidades. Una de sus principales características es su modelo de gestión: son administrados, operados y mantenidos por las propias comunidades, organizadas en comités o cooperativas, con asesoría y asistencia del Estado. Para financiar su funcionamiento, aplican tarifas por el consumo de agua potable destinadas a cubrir los costos de operación, mantención y sustentabilidad del servicio.
El sistema de Río Claro, en las cercanías de Coyhaique, permite observar este funcionamiento en la práctica. Hernán Mera Mardones, presidente del comité que lo administra, explica que actualmente cuenta con 360 arranques y que el agua se capta desde el río Claro. Desde allí es impulsada mediante bombas hacia las instalaciones de tratamiento, donde pasa por procesos de filtración y cloración. Posteriormente, el agua es almacenada en estanques y distribuida por gravedad hasta los usuarios.
Mantener funcionando un SSR requiere además trabajo permanente. En Río Claro, el comité contrata a un operador encargado de controlar diariamente el sistema, revisar los estanques, supervisar los procesos de filtración y cloración, recorrer la red y verificar los niveles de almacenamiento. A ello se suma la gestión administrativa del servicio. Estos costos deben ser financiados por el propio comité mediante las tarifas pagadas por sus usuarios.
Las fuentes de abastecimiento varían de acuerdo con las características de cada localidad y del territorio. En distintos puntos de la Región de Aysén, el agua puede provenir de fuentes superficiales, como ríos y lagos, además de vertientes u otras fuentes disponibles, para posteriormente ser sometida a los procesos de tratamiento y control sanitario necesarios antes de su distribución a la población. Antes de la captación: suelo y bosque.
Cuando pensamos en el origen del agua que consumimos solemos mirar hacia los ríos, lagos, vertientes, lluvias o glaciares. Antes de llegar a los sistemas de captación existe otro componente fundamental del territorio: el suelo y los ecosistemas que se desarrollan sobre él.
Antes de la captación: suelo y bosque
Felipe Zúñiga Ugalde, académico de la Universidad Austral de Chile, explica que los suelos cumplen múltiples funciones, entre las cuales destaca la regulación hídrica: retienen, filtran y conducen el agua, formando parte de los procesos naturales que ocurren en las cuencas antes de que esta llegue a los puntos de captación.
En Aysén, esta función se encuentra estrechamente vinculada a los bosques. «El agua que se consume y el agua que se tiene es gracias también a los suelos y a los ecosistemas boscosos que crecen y se mantienen sobre él», señala el investigador. Un bosque sano y un suelo estable, poroso y bien conectado contribuyen a obtener agua limpia y de buena calidad, reduciendo los procesos necesarios para su tratamiento. Por ello, mantener esta relación virtuosa entre bosque y suelo aguas arriba de las captaciones resulta fundamental para el bienestar de las comunidades que habitan la Región de Aysén.
Este vínculo entre suelo y agua está siendo abordado en investigaciones que relacionan los Servicios Sanitarios Rurales con el monitoreo de caudales y la caracterización de los suelos asociados a estos sistemas.
Dos sistemas, un mismo objetivo
La distribución de agua potable en la Región de Aysén descansa principalmente en dos modelos de gestión: los Servicios Sanitarios Rurales (SSR), administrados por las propias comunidades, y el sistema sanitario urbano, operado por una empresa sanitaria.
Mientras los 48 SSR abastecen a cerca de 30 mil personas distribuidas en localidades rurales, una empresa sanitaria entrega el servicio en los ocho principales centros urbanos de la Región de Aysén, con una cobertura superior a 100 mil habitantes.
Comparación de los sistemas de abastecimiento de agua potable en la Región de Aysén

Las cifras muestran dos escalas distintas de un mismo servicio esencial. Por una parte, una empresa sanitaria concentra el abastecimiento de los principales centros urbanos; por otra, decenas de comunidades participan directamente en la administración de los sistemas que permiten llevar agua potable a localidades rurales de la Región de Aysén
¿Qué muestran los mapas oficiales?
La Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del Ministerio de Obras Públicas dispone de un visualizador público que permite consultar la ubicación aproximada de los Servicios Sanitarios Rurales existentes en el país. Al seleccionar la Región de Aysén, es posible observar cómo estos sistemas se distribuyen a lo largo del territorio y conocer antecedentes específicos de cada uno de ellos.

Fuente: Visualizador de Servicios Sanitarios Rurales, Dirección de Obras Hidráulicas, Ministerio de Obras Públicas.
El visor también permite conocer la categoría de cada Servicio Sanitario Rural (SSR), la cual se relaciona con su tamaño operativo y se representa mediante distintos colores en el mapa:
🟢 Menor: hasta 300 arranques.
🔴 Mediano: entre 301 y 800 arranques.
🔵 Mayor: más de 800 arranques.
Por ejemplo, Puerto Bertrand se clasifica como operador menor, Puyuhuapi como mediano y Villa Mañihuales como mayor. Esta clasificación permite dimensionar las diferentes escalas de operación de los sistemas existentes en la Región de Aysén.
La disponibilidad de esta plataforma constituye además una herramienta de acceso a la información pública. El visualizador permite consultar la ubicación de los SSR y acceder a antecedentes como el tipo de organización, la cantidad de arranques, los beneficiarios estimados y la clasificación de cada operador.
El visor también permite conocer la categoría de cada Servicio Sanitario Rural (SSR), determinada según su número de arranques y representada mediante distintos colores en el mapa:
Categorías de los Servicios Sanitarios Rurales

Por ejemplo, Puerto Bertrand se clasifica como operador menor, Puyuhuapi como mediano y Villa Mañihuales como mayor. Esta clasificación permite dimensionar las diferentes escalas de operación de los sistemas existentes en la Región de Aysén.
La disponibilidad de esta plataforma constituye además una herramienta de acceso a la información pública. El visualizador permite consultar la ubicación de los SSR y acceder a antecedentes como el tipo de organización, la cantidad de arranques, los beneficiarios estimados y la clasificación de cada operador.
Vivir sin una red de agua potable
La cobertura de estos sistemas no alcanza a todo el territorio. En distintos sectores de la Región de Aysén hay familias que no cuentan con abastecimiento mediante un Servicio Sanitario Rural ni forman parte de las redes atendidas por la empresa sanitaria.
En el entorno de Coyhaique existen sectores donde el acceso a una red permanente de agua potable ha requerido proyectos que se extienden por varios años. Ya en 2020 se encontraba en ejecución el diseño para la construcción, ampliación o mejoramiento del sistema de Agua Potable Rural destinado a los sectores de Lago Póllux, Lago Thompson, La Cordonada y El Peludo. Mientras estas iniciativas avanzan por sus distintas etapas, algunas familias deben resolver el abastecimiento mediante alternativas particulares.
En algunos casos, las familias reciben agua mediante camiones aljibe para cubrir necesidades domésticas y sanitarias. Otras deben adquirir agua embotellada para beber, lo que incorpora un costo adicional al abastecimiento cotidiano.
En algunos sectores existe disponibilidad de agua subterránea a poca profundidad, lo que permite a determinadas familias que no disponen de una red de abastecimiento cercana recurrir a pozos o norias para obtener agua destinada al consumo y a otras necesidades básicas del hogar.
El Código de Aguas de Chile, cuerpo legal que regula el uso y aprovechamiento de las aguas en el país, contempla expresamente esta posibilidad. Su artículo 56 permite la extracción de aguas subterráneas para bebida y usos domésticos de subsistencia, bajo las condiciones establecidas por la normativa. Este concepto comprende el agua utilizada por una persona o familia para satisfacer necesidades como bebida, aseo personal, bebida de animales y cultivo de productos hortofrutícolas indispensables para su subsistencia, sin fines comerciales.
Contar con una fuente de agua dentro de un predio no significa que pueda prescindirse de las condiciones sanitarias necesarias para su consumo. Los sistemas particulares de agua potable y de disposición de aguas servidas están sujetos a evaluación y autorización sanitaria, según corresponda.
Junto con los pozos y norias, algunas familias recurren a sistemas particulares de captación, recolección de aguas lluvia o traslado de agua en estanques desde fuentes cercanas. Estas alternativas permiten resolver total o parcialmente el abastecimiento cotidiano en lugares donde todavía no existe infraestructura sanitaria permanente, aunque pueden requerir recursos económicos, tiempo y una gestión constante por parte de las propias familias.
El invierno y la interrupción del abastecimiento
En la Región de Aysén, el invierno puede llevar las temperaturas varios grados bajo cero durante períodos prolongados. Estas condiciones pueden congelar cañerías, provocar roturas en las instalaciones y mantener interrumpido el abastecimiento de agua durante varios días.
Cuando el congelamiento persiste, recuperar el suministro no siempre es inmediato. Las cañerías pueden permanecer congeladas y las familias deben buscar alternativas para cubrir sus necesidades básicas mientras esperan que el sistema vuelva a funcionar.
Las nevadas intensas pueden dificultar aún más esta situación, especialmente cuando la acumulación supera los niveles habituales. Después de varios días sin agua y con las cañerías todavía congeladas, la nieve acumulada alrededor de las viviendas puede convertirse en una alternativa para obtener agua.
Se produce así una situación particular del invierno: mientras el frío mantiene congelado el sistema que normalmente permite disponer de agua, esa misma nieve puede transformarse en una alternativa. Algunas familias recurren entonces a una solución elemental: derretirla para cubrir parte de sus necesidades básicas hasta recuperar el abastecimiento.

Pampa Bahamonde: vivir cerca de la ciudad no garantiza el agua
El acceso al agua potable no es un desafío exclusivo de las localidades aisladas. Puede presentarse en sectores residenciales próximos a las ciudades donde el número de viviendas y familias ha ido creciendo mientras se desarrollan los proyectos necesarios para contar con infraestructura permanente de abastecimiento. Pampa Bahamonde, en las cercanías de Coyhaique, permite observar esta otra dimensión del acceso al agua.
Patricia Valdés Leipert, presidenta del Comité de Agua Potable Rural Pampa Bahamonde, explica que durante los años de espera las familias han debido resolver el abastecimiento de distintas maneras. Algunas recurren a vertientes, pozos o sistemas particulares de captación, mientras otras deben trasladar o comprar agua. En su caso, cuando ha debido adquirir un camión aljibe de 10 mil litros, señala haber pagado entre $120.000 y $150.000, a lo que puede sumarse la compra de agua para beber.
De acuerdo con información del Ministerio de Obras Públicas, el proyecto contempla una inversión de $5.602 millones y un plazo de ejecución de 900 días. La infraestructura considera su propia captación en el río Claro, sistemas de tratamiento y cloración, además de un estanque de acumulación semienterrado con capacidad para 200 metros cúbicos.
Hernán Mera Mardones, presidente del Comité de Agua Potable Rural Río Claro, explica que concretar este tipo de proyectos requiere superar distintas etapas técnicas y administrativas, además de disponer de los terrenos necesarios para instalar parte de la infraestructura.
En este sector, durante 2026 comenzaron las obras para la construcción de un nuevo Servicio Sanitario Rural destinado a beneficiar a 289 familias.
A diferencia de lo que podría suponerse por su cercanía Pampa Bahamonde permite observar esa otra dimensión del problema. Con El Claro, Pampa Bahamonde contará con un sistema independiente. Tendrá su propia captación, estanque e infraestructura de tratamiento y, una vez en funcionamiento, deberá disponer también del personal necesario para su operación.
El caso permite comprender que la construcción de un Servicio Sanitario Rural no consiste únicamente en extender tuberías. Detrás de cada nuevo sistema existen años de organización comunitaria, disponibilidad de terrenos, evaluaciones técnicas, financiamiento, construcción de infraestructura y posterior administración del servicio.
Islas Las Huichas: el abastecimiento de agua depende de la lluvia
Las condiciones geográficas de la Región de Aysén han dado lugar a sistemas de abastecimiento particulares. Uno de ellos se encuentra en Islas Las Huichas, donde la disponibilidad de agua adquiere especial relevancia durante los meses de menor precipitación.
Ana de la Torre Barragán, vecina del sector Estero Copa, relata que el sistema utilizado por la comunidad capta agua de lluvia, que es almacenada y posteriormente pasa por una planta de tratamiento antes de su distribución. Durante el verano, señala, el abastecimiento se complementa mediante una planta desalinizadora.
De la Torre describe el funcionamiento desde su experiencia como vecina: «Nosotros estamos solamente con una captación de agua potable que es agua lluvia. Esa agua se acumula en una piscina grande y de ahí pasa por una planta para purificar. En el verano nos quedamos con una desalinizadora».
Su testimonio incorpora una inquietud personal respecto del agua que consumen: «Nosotros la bebemos, no sé si está buena o no, porque no hay otra manera». Según recuerda, antes de contar con el sistema actual las familias recurrían a pozos y a la recolección de agua de lluvia.
La experiencia de Islas Las Huichas muestra cómo las características geográficas y climáticas pueden determinar las soluciones necesarias para abastecer de agua a comunidades aisladas de la Región de Aysén
Un desafío permanente
Las condiciones naturales del territorio pueden afectar el abastecimiento. En los sistemas que utilizan fuentes superficiales, los períodos de lluvias intensas, deshielos o crecidas pueden aumentar la turbiedad del agua debido al arrastre de sedimentos y otros materiales, haciendo más exigentes los procesos de captación y tratamiento.
Esta situación se presenta, por ejemplo, en el Servicio Sanitario Rural de Río Claro. Hernán Mera Mardones, presidente del comité que administra el sistema, explica que durante períodos de lluvias intensas el río puede aumentar considerablemente su turbiedad. En esas condiciones, los procesos de filtración deben responder a una mayor presencia de sedimentos, mientras la cloración se mantiene como parte permanente del tratamiento.
«El río toma otro color y se enturbia», señala Mera. Explica que, en esas condiciones, el sistema mantiene los procesos de filtración y cloración como parte de su tratamiento.
A estas condiciones se suman características propias de la Región de Aysén: grandes distancias, población dispersa, localidades aisladas y una geografía que dificulta extender infraestructura sanitaria de manera uniforme. La disponibilidad natural del recurso, por lo tanto, no significa necesariamente que acceder a agua potable sea sencillo en todos los puntos del territorio.
Bahía Murta: un sistema que crece junto a la localidad
Bahía Murta permite observar cómo los sistemas de abastecimiento de agua deben adaptarse a las transformaciones y al crecimiento de las localidades. El sistema que durante años ha abastecido a la comunidad se encuentra actualmente en un proceso de mejoramiento y ampliación de su infraestructura.
Raúl Reyes Ennatarriaga, presidente del Comité de Agua Potable de Bahía Murta, recuerda cuando todavía no existía la red actual.
«Antes se acarreaba el agua de los arroyos que corrían y así la hacíamos llegar a la casa», recuerda. Con la construcción del sistema de agua potable, hace alrededor de veinte años, esa realidad comenzó a cambiar y desde entonces su administración ha permanecido en manos de la propia comunidad.
Hoy el sistema atraviesa una nueva etapa. Durante 2026 comenzaron las obras de mejoramiento y ampliación del Servicio Sanitario Rural de Bahía Murta. De acuerdo con información del Ministerio de Obras Públicas, el proyecto considera una inversión superior a $3.800 millones, cerca de 9,2 kilómetros de red y el aumento de la capacidad de almacenamiento desde 30 hasta 200 metros cúbicos. Las obras permitirán beneficiar a 232 familias, equivalentes a más de 700 personas.
Para Reyes, la renovación permitirá contar con nuevas tuberías, medidores y una mayor capacidad de almacenamiento, respondiendo también al crecimiento que ha experimentado Bahía Murta. «La localidad está creciendo», señala, destacando que las nuevas tuberías tendrán diámetros mayores que las existentes.
El agua que abastece a la localidad proviene del arroyo Pacheco, un arroyo de cordillera, explica Reyes, quien destaca la buena calidad del recurso que históricamente ha abastecido a la comunidad. Durante episodios de crecida, señala, el operador puede cerrar una compuerta para impedir temporalmente el ingreso del agua al estanque y disminuir así los problemas asociados a la turbiedad.
Las obras que hoy se ejecutan representan la culminación de un proceso esperado durante años. El mejoramiento del sistema comenzó a proyectarse tiempo atrás, ante la necesidad de renovar una infraestructura que debía responder tanto a su antigüedad como al crecimiento de la localidad.
La experiencia de Bahía Murta muestra cómo los sistemas de abastecimiento necesitan evolucionar junto con las localidades que atienden, incorporando nuevas capacidades e infraestructura para responder a las necesidades de sus habitantes.
Mucho más que abrir una llave
A lo largo de la Región de Aysén, abrir una llave puede esconder realidades muy diferentes. Para algunas familias, el agua llega a través de una empresa sanitaria; para otras, mediante un Servicio Sanitario Rural administrado por la propia comunidad. Existen además familias que deben recurrir a soluciones particulares mientras esperan contar con un sistema permanente de abastecimiento.
Detrás de cada una de estas formas de acceso existe un proceso que muchas veces permanece invisible. Para convertir el agua disponible en el territorio en agua segura para el consumo humano no basta con tener el recurso: se requieren infraestructura, tratamiento, inversión, gestión sanitaria y, especialmente en las localidades rurales, organización comunitaria para hacerla llegar a las familias..
Esta aparente contradicción es reconocida por quienes viven en sectores rurales. Valdés Leipert la resume desde su propia experiencia: aunque la Región de Aysén posee una gran disponibilidad de agua dulce, acceder a ella para consumo humano no siempre resulta sencillo. Como explica, la presencia del recurso en el territorio no significa necesariamente que esté disponible allí donde viven las personas..
El agua en la Región de Aysén seguirá siendo parte del trabajo periodístico de La Cordonada. En este reportaje hemos puesto el foco principalmente en el abastecimiento para consumo humano. Su presencia alcanza muchas otras dimensiones del territorio que iremos abordando a través de nuevos antecedentes y voces, para continuar comprendiendo su importancia y la relación que las comunidades mantienen con este elemento esencial para la vida.
Esta investigación no termina aquí. Aún queda mucho por conocer, documentar y contar sobre un territorio que continúa planteándonos nuevas preguntas.
Descubriendo un territorio fascinante.
Región de Aysén
Investigación, entrevistas y textos
Marisol Obrador Yáñez
Periodista
Fuentes consultadas
Diario Regional Aysén. Antecedentes complementarios sobre las obras de agua potable desarrolladas en Bahía MurtaFotografía de apertura del reportaje: Marcelo Chagas / Pexels.
Ministerio de Obras Públicas (MOP) – Dirección de Obras Hidráulicas (DOH). Antecedentes sobre Servicios Sanitarios Rurales de la Región de Aysén y Visualizador de Servicios Sanitarios Rurales.
Ministerio de Obras Públicas, Región de Aysén. Antecedentes del proyecto de construcción del Servicio Sanitario Rural de Pampa Bahamonde.
Ministerio de Obras Públicas, Región de Aysén (2026). Información sobre el mejoramiento y ampliación del Servicio Sanitario Rural de Bahía Murta.
Aguas Patagonia de Aysén S.A. Memoria Financiera 2025, utilizada para antecedentes y cifras del sistema sanitario urbano.
Dirección General de Aguas (DGA) / ChileAtiende. Antecedentes normativos y administrativos relacionados con la extracción de aguas subterráneas para consumo humano y uso doméstico de subsistencia.
Código de Aguas de Chile. Disposiciones relacionadas con aguas subterráneas y consumo humano.
Ministerio de Obras Públicas / antecedentes legislativos sobre la Ley N.º 20.998. Información utilizada para las cifras de Servicios Sanitarios Rurales y población beneficiada en la Región de Aysén.
Radio Las Nieves (2020). «Diseños para construir, mejorar o ampliar sistemas de Agua Potable Rural beneficiarán a más de 5 mil familias en la Región de Aysén», 6 de noviembre de 2020.
Fotografía de apertura del reportaje: Marcelo Chagas / Pexels.
Entrevistas
Felipe Zúñiga Ugalde, académico de la Universidad Austral de Chile.
Hernán Mera Mardones, presidente del Comité de Agua Potable Rural Río Claro, Coyhaique.
Patricia Valdés Leipert, presidenta del Comité de Agua Potable Rural Pampa Bahamonde, Coyhaique.
Ana de la Torre Barragán, vecina de Estero Copa.
Raúl Reyes Ennatarriaga, presidente del Comité de Agua Potable de Bahía Murta.
Para ubicarnos en el territorio
Las localidades y sectores mencionados en este reportaje se encuentran en distintos puntos de la Región de Aysén, en la Patagonia chilena. Coyhaique, capital regional, se ubica en el sector centro-oriental del territorio; Pampa Bahamonde y Río Claro se encuentran en sus alrededores. Islas Las Huichas está situada en el litoral, al norte de la región, mientras que Bahía Murta se localiza más al sur, en la comuna de Río Ibáñez, junto a la ribera norte del lago General Carrera. Estas distancias y emplazamientos permiten dimensionar la diversidad geográfica en la que funcionan los distintos sistemas de abastecimiento de agua descritos en este reportaje.
Nota editorial: Las opiniones y testimonios incluidos en este reportaje corresponden a las personas entrevistadas y son de su responsabilidad. La información presentada ha sido elaborada a partir de las fuentes citadas y antecedentes disponibles al momento de su publicación. Este contenido podrá ser actualizado a medida que surjan nuevos antecedentes o información oficial relevante.
