7 de octubre 2025
En el Centro Cultural de Coyhaique se realizó el lanzamiento del libro «Arturo Barros Medina: Pianista, compositor, cultor patrimonial de Aysén», una obra que rescata la vida, el legado y la trayectoria del destacado pianista, compositor y cultor regional de Aysén.
Más de 40 personas asistieron a este encuentro cargado de emoción y afecto. Amigos, familiares, autoridades y representantes de los medios de comunicación acompañaron al Maestro en una jornada que unió arte, memoria y gratitud.
El llamado era a las 19:00 horas, y desde temprano comenzaron a llegar los invitados. La periodista Marisol Obrador Yáñez, autora y representante legal de Editorial La Cordonada, expresó sentirse profundamente orgullosa de presentar esta obra y de haber concluido un largo trabajo de años. Comentó que, en un principio, el libro sería una biografía completa, pero que al avanzar en la investigación comprendió que aún hay mucho más por descubrir y que, en el futuro, podría transformarse en una obra biográfica más extensa y definitiva.
Las intervenciones de los amigos del Maestro fueron tan emotivas como sinceras. La ceremonia comenzó con un video enviado por don Eduardo Santelices Puelma, ex alcalde de Coyhaique, quien no pudo estar presente físicamente, pero quiso rendir homenaje a su amigo Arturo:
“Qué grato habría sido para nosotros, con mi esposa, acompañar a Arturo Barros en un momento tan importante como es recibir este libro, donde se expondrá la vida y obra de un talentoso patagón, compositor e intérprete nacido en la pequeña y pionera localidad de Balmaceda”.
Luego, se escucharon los mensajes de sus hijas Verona (Santiago) y Zitta (Dinamarca), quienes enviaron audios llenos de cariño y orgullo:
Verona: “Hola papá, me imagino que estás muy emocionado, ya que estás ad portas del lanzamiento del libro en honor a tu trayectoria. Más de 60 años de creación artística… es maravilloso. Me da mucho orgullo, muchísimo orgullo, papá”.
Zitta: “Estamos todos juntos en Copenhague, y queríamos mandarte mucho amor desde la distancia y decirte muchas felicitaciones por tu libro, que compila historias e información que son parte del patrimonio cultural de Aysén”.
Uno de los momentos más esperados fue la intervención de Nelson Balboa Cisterna, profesor de Estado en Castellano y amigo entrañable del Maestro, quien viajó desde Santiago junto a su esposa. En su discurso recordó sus primeros años en la Patagonia y las vivencias compartidas con Barros:
“Coyhaique no es el mismo, lo reitero: no es el mismo después de Arturo Barros Medina. Nadie ha prestigiado a la región como él lo ha hecho. Hablar de su obra es hablar de la soledad vital del aysenino, de una idiosincrasia patagona estremecida y cautivada por la belleza salvaje del entorno”.
También participaron Aurora Alfaro Miranda, profesora normalista, amiga incondicional y miembro del Coro Tierra Viva, quien preparó arreglos florales que embellecieron el espacio, incluyendo su tradicional rosa roja sobre el piano, gesto que mantiene hace años. Recordó cómo la “Cantata de Aysén” la llevó a unirse al coro, destacando la rigurosidad y el compromiso del Maestro como director.
Sandra Vía San Martín, amiga de la familia y conocedora de la infancia de Arturo, compartió recuerdos llenos de emoción sobre Mamá Dume, su madre, describiéndola como “una mujer elegante, distinguida y de enorme calidez humana”, evocando incluso su vestimenta y la nostalgia de su separación temprana.
Llegó entonces un momento especialmente simbólico: la entrega oficial del libro al Maestro Arturo Barros Medina, un gesto de gratitud y reconocimiento por parte de la autora y la editorial. Fue el instante más solemne de la jornada, cuando Marisol Obrador le entregó el ejemplar impreso que consagra su vida dedicada a la música, la cultura y a esta tierra que tanto ama.
Visiblemente emocionado, el Maestro Arturo Barros Medina dirigió unas palabras al público, recordando a quienes fueron fundamentales en sus inicios en la región y en la creación de su obra más emblemática:
“Al germinar de mi creación mayor, La Cantata de Aysén. La Tierra que quedó lejos, agradezco a sus auténticos gestores, porque gracias a ellos vivirá para siempre: Paz Foitzick Sandoval, Verónica Contreras Gaete, Eduardo Santelices Puelma y don Adolfo Zaldívar Larraín (Q.E.P.D.)”.
El cierre del acto fue mágico: algunos integrantes de Los Lazos y del Coro Tierra Viva interpretaron dos temas de su repertorio, permitiendo al Maestro volver a dirigirlos. La emoción fue total; los aplausos de los asistentes convirtieron ese instante en un recuerdo inolvidable.
Y cuando parecía que todo llegaba a su fin, Rómulo Straube Ramírez, amigo de infancia del Maestro, tomó la palabra. Viajó especialmente desde Copiapó para acompañarlo en este día tan importante:
“Sé lo que significó mi madre para él, y la suya fue mi madre”, dijo conmovido, al rememorar anécdotas y vivencias compartidas desde la niñez. Su intervención, llena de afecto y gratitud, cerró con un reconocimiento al Maestro Barros que —como él mismo expresó— también sentía propio.
Al finalizar, se agradeció a los presentes, autoridades, medios de comunicación y especialmente a Ada Díaz Benavides, quien viajó desde Balmaceda y fue una pieza clave para que Arturo Barros fuera reconocido oficialmente como Hijo Ilustre de Balmaceda.
Un reconocimiento también al Coro Tierra Viva y a los integrantes de Los Lazos por deleitar al público con dos interpretaciones memorables; y al Centro Cultural de Coyhaique, por su constante apoyo y disposición para que esta actividad se realizara con éxito.
Finalmente, los asistentes disfrutaron de un coctel preparado por @jo_deli_cias, que permitió compartir entre amigos, firmas de libros y muchas fotografías.
La jornada concluyó entre abrazos, gratitud y emoción: un encuentro lleno de amor y reconocimiento hacia un hombre que ha consagrado su vida al arte y la cultura.
Arturo Barros Medina, pianista, compositor y cultor patrimonial de Aysén.
El lanzamiento en imágenes
Una selección de fotografías que retratan los momentos más emotivos del lanzamiento del libro «Arturo Barros Medina, realizado en el Centro Cultural de Coyhaique. Un encuentro lleno de música, amistad y reconocimiento al legado del Maestro.











































